Más de 200 ex trabajadores de Red Uno Santa Cruz han vuelto a alzar la voz tras más de 12 años de espera por el pago de beneficios sociales y liquidaciones que, según denuncian, la empresa nunca cumplió pese a existir un laudo arbitral favorable. Los montos adeudados oscilan entre 8.000 y 200.000 bolivianos, acumulando una deuda que podría superar los 5 millones de bolivianos.
Una historia de conciliaciones fallidas
Los afectados relatan que en 2025 intentaron nuevamente una conciliación con el gerente Joaquín Pereira y representantes legales de la empresa. Sin embargo, los intentos fracasaron. Algunos trabajadores lograron acuerdos individuales, mientras que otros, agrupados en comités de defensa, continúan exigiendo el cumplimiento total de las resoluciones judiciales.
“Hemos soportado más de una década de procesos, huelgas y paros, y aún no recibimos lo que nos corresponde”, expresó Juan Carlos Banera, uno de los 258 ex empleados que lidera las denuncias.
Señalamientos de tráfico de influencias
Los denunciantes acusan que la falta de cumplimiento se debe al tráfico de influencias políticas y a la protección que la empresa habría recibido en gestiones anteriores. Según los testimonios, esta situación dejó a cientos de familias sin recursos, obligando a algunos trabajadores a abandonar sus hogares o enfrentar graves problemas de salud sin apoyo económico.
Derechos Humanos y exigencia de justicia
Organizaciones de Derechos Humanos han acompañado el reclamo, señalando que la empresa cuenta con patrimonio suficiente para cumplir con sus obligaciones. “No pedimos más de lo que corresponde, solo justicia y el pago de beneficios”, remarcaron los representantes del comité de defensa.
Un llamado al gobierno y al poder judicial
Los ex trabajadores apelan ahora al actual gobierno, jueces y fiscales para que intervengan y garanticen el cumplimiento de las sentencias. “Somos padres, hijos, hermanos. Queremos conciliar a buenas, no a malas. Solo pedimos que nos paguen lo que nos deben”, enfatizó Banera.
Tras la “alegría naranja”, un conflicto oculto
Mientras la televisora mantiene su imagen pública como “la alegría naranja”, los denunciantes aseguran que detrás de esa fachada existe una deuda social y humana que sigue sin resolverse. El conflicto, que ya supera una década, se ha convertido en un símbolo de la indolencia empresarial y la falta de respuesta judicial en Bolivia.
📌 Conclusión: El caso de los ex trabajadores de Red Uno refleja una problemática recurrente en el país: la dificultad de hacer cumplir fallos judiciales en materia laboral frente a empresas con poder económico y político. La deuda, que se arrastra por más de 12 años, sigue siendo una herida abierta para cientos de familias que esperan justicia.
Justicia.
Santa Cruz.
ANN Noticias.

