El 19 de marzo de 2026, el régimen iraní ejecutó públicamente al joven luchador Saleh Mohammadi, de apenas 19 años, en medio de denuncias de torturas, confesiones forzadas y graves irregularidades judiciales. La comunidad internacional condena este crimen como un acto brutal de represión contra la disidencia.
El Contexto:
Víctima: Saleh Mohammadi, campeón juvenil de lucha libre, considerado una promesa del deporte iraní
Fecha de ejecución: 19 de marzo de 202
Método: Ahorcamiento público, junto a otros dos jóvenes (Mehdi Ghasemi y Saeid Davudi
Acusaciones oficiales: Participación en protestas de enero y presunto asesinato de policía
Cargos: “Declarar la guerra a Dios” y “hostilidad contra Dios”, delitos que en Irán suelen usarse para criminalizar la oposición polític
Denuncias de violaciones a derechos human
Confesiones bajo tortura: Organizaciones como Iran Human Rights y medios internacionales reportan que Mohammadi fue sometido a torturas para arrancarle una confesión
Juicio sin garantías: El proceso estuvo marcado por la ausencia de defensa adecuada y falta de transparenci
Represión sistemática: La ejecución se enmarca en una ola de represión tras las protestas nacionales contra el régimen, donde decenas de jóvenes han sido detenidos y condenados en juicios sumario
Reacciones internacional
Condena global: Gobiernos occidentales y organismos de derechos humanos han denunciado la ejecución como un crimen de Estado
Departamento de Estado de EE.UU.: Solicitó detener la ejecución, pero el régimen ignoró las peticione
Impacto deportivo: La comunidad internacional del deporte lamenta la pérdida de un atleta que representaba esperanza y talento para Irá
La ejecución de Saleh Mohammadi no es un hecho aislado: es la evidencia de un régimen que utiliza la pena de muerte como herramienta de terror político. La horca pública, las confesiones arrancadas bajo tortura y la criminalización de la protesta son prácticas que buscan sofocar cualquier voz disiden
El caso de Mohammadi simboliza la tragedia de una generación de jóvenes iraníes que, en lugar de ser reconocidos por sus logros, son castigados por exigir libertad. La comunidad internacional enfrenta el reto de no permitir que estos crímenes queden impune
Finalizando;
La ejecución de Saleh Mohammadi es un crimen de Estado que debe ser denunciado con firmeza. No se trata solo de la muerte de un joven deportista, sino de la confirmación de un patrón sistemático de represión en Irán. La voz de Mohammadi, silenciada en la horca, se convierte en símbolo de resistencia frente a la barbarie.
No Olvidar
Recordemos que el NARCO REGIMEN de Evo MORALES y Arce ( MAS) Fueron parte del bloque del NARCO TERRORISMO DEL SOCIALISMO DEL SIGLO 21- INTERNACIONAL integrados por Rusia, Corea del Norte, China, Iran, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Argentina (los K)...etc.
Mundo.
Iran.
ANN Noticias.

