Este viernes, el Partido Demócrata Cristiano (PDC) conmemora 72 años de su fundación, una fecha que no puede pasar desapercibida en la historia política nacional. El aniversario llega en medio de un escenario complejo, marcado por divisiones internas y cuestionamientos que han debilitado a una de las doctrinas más excepcionales de la política boliviana.
El Comité Político Nacional, el Tribunal Disciplinario y el PDC histórico extienden su saludo a todos los militantes y simpatizantes, recordando que el legado del partido no se mide únicamente por coyunturas pasajeras, sino por la profundidad de sus principios y la vigencia de su doctrina humanista y democrática.
Hoy, más que nunca, se impone la necesidad de una reflexión enérgica y sincera: el PDC no puede reducirse a intereses personales ni a la manipulación de su sigla para beneficios particulares. La historia exige recuperar la esencia de un proyecto político que nació para servir al país, no para servirse de él.
En este aniversario, el llamado es claro: reconstruir la unidad, rescatar la dignidad y devolverle al PDC el lugar que le corresponde en la vida democrática de Bolivia. La memoria de líderes y militantes que entregaron su esfuerzo por esta causa no puede quedar sepultada bajo la sombra de la ambición.
El saludo se acompaña de gratitud hacia quienes, como Mario Rivas, han mantenido viva la llama de la crítica y la conciencia histórica. Porque recordar es también exigir coherencia, y exigir coherencia es el primer paso para la renovación.
El PDC cumple 72 años, y la mejor manera de honrarlo es defender su doctrina, revitalizar su espíritu y proyectarlo hacia el futuro con firmeza y convicción.
Cochabamba.
PDC.
ANN Noticias.



